3.31.2006

Lo que el viento se llevo!

Según me entero por la prensa, la temporada de huracanes se predice movidita. ¡Y yo con este tejado! ¡Aún no he podido arreglar el destrozo anterior y empieza de nuevo a soplar el aíre!

¿Qué alguien me explique cómo puede ser que mi seguro me haya dado 800 dólares para arreglar unos daños que ellos mismos presupuestaron en 4.000 después de estar pagando religiosamente, y a tocateja, durante unos cuantos años? Y encima me suben 200 al mes.

Pero ahí no acaba la cosa. El otro día escuche por la radio que los dueños de casa (no se si también los condenados al condominio) recibiremos una carta reclamándonos alrededor de 1.000 más para cubrir las perdidas producidas por los huracanes del 2005.

¿Y quién reclama ese dinero? Pues quién va a ser, Citizens. Ese engendro demoníaco que no acabo de entender. Según me cuentan el Estado floridano lo creó para asegurar la propiedad inmobiliaria que las compañías tradicionales no quieren asegurar. Es decir, que como los "citizens" somos masoquistas, permitimos que la administración estatal construya un instrumento para torturarnos el bolsillo, ahi donde más nos duele. Sin embargo, llevado por mi ingenuidad, quiero pensar que el Estado debe aliviar el sufrimiento de una ciudadanía cuya economia se encuentra cada vez peor, según indican las estadísticas sobre el costo de vida, sueldos etc. en.

Entonces ¿Por qué la Administración Publica no establece unas tarifas que protejan los intereses del ciudadano? Que tenga en cuenta el valor de la propiedad de manera que las casas de un valor medio tengan un seguro subvencionado. O que se pague un seguro que cubra daños por encima de una cantidad, digamos 50.000 dólares, y por debajo de eso sea directamente Fema quien pague con cargo a los presupuesto público.

Ahí te dicen: para el carro, amigo; aquí lo que funciona es la cosa privada. Bueno, está bien, pero si estamos en un mercado libre ¿por qué tengo yo que pagar las perdidas de la aseguradora? Es gracioso; siempre te sueltan lo del libre mercado cuando se trata de proteger su libertad de esquilmarte.

Puestas así las cosas a mi no me interesa tener asegurada mi casa. Si la destruye un huracán Fema cubre lo que le debo al banco y si sufre daños menores acabo pagando yo.